Llevo más de 20 años dedicada a la ortodoncia, y si algo puedo decir con total seguridad es que la forma en que trabajamos hoy en la consulta no tiene nada que ver con la de mis primeros años de profesión.
En Clínica Dental CeoDent, hemos ido incorporando la tecnología digital a cada fase del tratamiento: desde el primer diagnóstico hasta la última revisión. En este artículo quiero contaros, de primera mano y con todo el detalle que se merece, cómo ha cambiado la odontología en las últimas dos décadas y qué herramientas usamos hoy en día para ofreceros diagnósticos más precisos, tratamientos más predecibles y una experiencia mucho más cómoda.
De los moldes de silicona a la odontología digital
Quienes hayáis pasado por el dentista hace unos años seguramente recordéis esa cubeta llena de una pasta de silicona o alginato que había que morder durante varios minutos, aguantando la incomodidad, el sabor y, en muchos casos, el reflejo nauseoso. Era el método tradicional para tomar impresiones dentales: un procedimiento eficaz, pero poco agradable para el paciente y muy dependiente de la destreza de quien lo realizaba.
Ese proceso tenía, además, varias limitaciones técnicas que hoy resultan evidentes:
- Deformaciones del material. La silicona podía contraerse o deformarse ligeramente al retirarla de la boca, durante el transporte al laboratorio, o incluso al vaciarla en escayola para obtener el modelo físico. Cada uno de esos pasos introducía un margen de error.
- Dependencia del factor humano. El resultado variaba según la técnica del profesional, la cantidad de material utilizado o el tiempo de fraguado, lo que podía obligar a repetir la impresión.
- Almacenamiento físico. Los modelos de escayola ocupaban espacio, se podían romper o desgastar con el tiempo, y no eran tan fáciles de compartir con otros especialistas o laboratorios.
- Menor comodidad para el paciente. Además del reflejo nauseoso, algunos pacientes con paladar sensible o con dificultad para respirar por la nariz pasaban un mal rato con la cubeta en la boca.
Hoy, en la inmensa mayoría de los casos, ese proceso ha quedado sustituido por el escaneado digital. Y no es solo una cuestión de comodidad, que también: la precisión que conseguimos ahora es muy superior. Un escaneado digital captura la anatomía real de la boca del paciente con una exactitud de micras, sin las distorsiones propias de un material físico, y ese archivo se puede almacenar, duplicar y compartir al instante con el laboratorio o con otros especialistas, sin ningún tipo de degradación.
En mi experiencia, este cambio no solo ha mejorado la comodidad de mis pacientes: ha elevado muchísimo la fiabilidad de los tratamientos, desde una simple funda hasta la ortodoncia más compleja, y ha acortado los tiempos de trabajo en el laboratorio, ya que los archivos digitales se procesan mucho más rápido que un modelo físico.
Nuestros procesos de odontología digital en Ceodent
Estudio digital con TAC dental
El TAC dental es una de las herramientas que más ha cambiado nuestra forma de diagnosticar. A diferencia de una radiografía convencional, que ofrece una única imagen plana en dos dimensiones, el CBCT gira alrededor de la cabeza del paciente capturando múltiples proyecciones que después se reconstruyen digitalmente en un volumen tridimensional completo de los maxilares, los dientes, los nervios y las estructuras óseas.
¿Qué gano con esto en el día a día de la consulta?
- En ortodoncia, puedo ver la posición exacta de las raíces dentro del hueso, valorar si hay reabsorciones radiculares, o localizar con precisión un diente incluido (como un canino que no ha erupcionado) antes de decidir si necesita cirugía, tracción ortodóncica, o ambas cosas.
- En implantología, nos permite medir con exactitud la altura y el grosor de hueso disponible en cada zona, así como localizar estructuras delicadas, como el nervio dentario inferior o el seno maxilar, para planificar el implante evitando cualquier riesgo.
- En endodoncia y cirugía oral, ayuda a detectar fracturas radiculares, quistes o lesiones que en una radiografía convencional podrían pasar desapercibidas por solaparse con otras estructuras.
- En apnea del sueño y estudio de la vía aérea, el CBCT también permite valorar el volumen de las vías respiratorias superiores, un dato cada vez más relevante en odontología.
Además, gracias a los equipos actuales, la dosis de radiación necesaria para obtener toda esta información es muy baja, muy inferior a la que se empleaba con los primeros escáneres médicos de hace años, lo que hace de esta prueba una herramienta segura incluso para uso repetido en el seguimiento de determinados tratamientos.
Cirugía guiada de implantes
Gracias a la combinación del CBCT y el escáner intraoral, hoy podemos planificar digitalmente la colocación de un implante antes de la intervención. El CBCT aporta información sobre el hueso y las estructuras anatómicas, mientras que el escaneado intraoral permite registrar con precisión la superficie dental y gingival.
Ambos registros se integran en un modelo virtual sobre el que planificamos la posición del implante y diseñamos la guía quirúrgica. Esta guía puede fabricarse posteriormente mediante impresión 3D dental, conectando así el diagnóstico y la planificación digital con la cirugía.
El resultado es una cirugía mucho más predecible, generalmente más rápida, con incisiones más pequeñas y con una precisión que, hace unos años, era simplemente impensable. Para el paciente esto se traduce en menos inflamación, un postoperatorio más llevadero y, sobre todo, un resultado final mucho más cercano a lo planificado.
Escáner intraoral: la «boca digital» del paciente
El escáner intraoral es una de las herramientas fundamentales de nuestra odontología digital. Permite obtener en pocos minutos un modelo tridimensional de los dientes y las encías, sin las molestias de las impresiones tradicionales, y utilizar esa información para diagnosticar, planificar tratamientos y diseñar diferentes soluciones dentales.
En CeoDent lo utilizamos en distintas especialidades, especialmente en ortodoncia, implantología y prótesis. En los tratamientos de ortodoncia, además, podemos utilizar el escáner iTero para planificar digitalmente el movimiento de los dientes y visualizar la evolución del tratamiento.
Descubre cómo funciona nuestro escáner intraoral iTero y qué ventajas ofrece.
Virtual Care: seguimiento del tratamiento a distancia
La digitalización también ha cambiado la forma de realizar el seguimiento de los tratamientos de ortodoncia. Con Virtual Care podemos revisar a distancia determinados aspectos de la evolución del tratamiento mediante fotografías, vídeos u otras herramientas digitales, reduciendo desplazamientos y permitiendo detectar posibles incidencias con mayor rapidez.
El seguimiento remoto no sustituye las revisiones presenciales, sino que las complementa cuando el caso lo permite.
Conoce cómo funciona Virtual Care y cómo realizamos el seguimiento de la ortodoncia a distancia.
Impresión 3D: del archivo digital al objeto físico
La odontología digital no termina con la obtención de un modelo virtual. Cuando un tratamiento requiere una solución física, podemos utilizar esos archivos digitales para diseñar y fabricar diferentes elementos mediante impresión 3D dental, como modelos, férulas o guías quirúrgicas.
De esta forma, conectamos el diagnóstico y la planificación digital con la fabricación, reduciendo pasos intermedios y mejorando la precisión del proceso.
Te explicamos todo el proceso, desde el escaneado digital hasta la impresión 3D dental.
Ventajas de la odontología digital: lo que cambia para el paciente
Resumiendo, toda mi experiencia de estos años, diría que la odontología digital ha traído tres grandes beneficios para quienes se sientan en mi sillón:
- Más comodidad, al eliminar en la mayoría de los casos las impresiones tradicionales y reducir el número de visitas necesarias gracias al seguimiento a distancia.
- Más precisión y predictibilidad, porque cada decisión clínica se apoya en información real y tridimensional, no en estimaciones.
- Más comunicación y confianza, porque puedo mostrarle a cada paciente, en pantalla, exactamente qué le voy a hacer, por qué, y qué resultado podemos esperar, antes incluso de empezar el tratamiento.
Un límite importante: la tecnología no sustituye al criterio clínico
Después de tantos años en la profesión, tengo clara una cosa que me gusta repetir a mi equipo: la tecnología digital no sustituye la mano ni el criterio del profesional, es una herramienta que amplifica lo que ya sabemos hacer. Un CBCT o un escáner intraoral nos dan información extraordinaria, pero siguen siendo el ortodoncista, el cirujano o el odontólogo quienes deben interpretar esos datos, valorar cada caso de forma individual y tomar la decisión clínica adecuada. La tecnología nos permite anticiparnos a los problemas, explicar cada tratamiento con más claridad y ofrecer resultados más predecibles, pero el criterio profesional sigue siendo, y siempre será, insustituible.
En Clínica Dental CeoDent seguimos incorporando cada avance que realmente aporta valor a nuestros pacientes, porque para mí la mejor tecnología es la que se traduce en mejores resultados y en una experiencia más tranquila en la consulta. Si quieres conocer de primera mano cómo trabajamos, os espero en nuestra clínica de Hortaleza, Madrid.
