En ortodoncia pediátrica muchas veces no se trata solo de “mover dientes”, sino de aprovechar el crecimiento del niño para guiarlo hacia una mordida equilibrada y una función oral correcta. Uno de los aparatos más eficaces que utilizamos en estas etapas es el bionator.
En este artículo quiero explicar de manera sencilla qué es, cómo funciona y en qué casos lo recomiendo. Porque los padres siempre me preguntáis: “Sara, ¿realmente este aparato puede ayudar a mi hijo?”. Y la respuesta es sí, siempre que lo usemos en el momento adecuado y con constancia.

¿Qué es un bionator?
El Bionator es un aparato de ortodoncia funcional y removible que utilizamos en niños para guiar el correcto desarrollo de la mandíbula y el maxilar. Dicho de forma simple, es un dispositivo hecho a medida que el niño se coloca dentro de la boca (como si fuera un protector bucal) y que posiciona suavemente la mandíbula inferior un poco más hacia adelante de lo normal.
¿Por qué es necesario? Porque muchos niños presentan lo que llamamos una mordida de Clase II, es decir, una mandíbula inferior “pequeña” o retrasada respecto al maxilar superior, lo que provoca un perfil con el mentón hacia atrás y que los dientes de arriba muerdan muy por delante de los de abajo. El Bionator sirve justamente para estimular el crecimiento de la mandíbula durante la etapa de desarrollo del niño y corregir ese problema de manera natural.
Al llevar la mandíbula un poco adelantada de forma constante, estamos aprovechando el propio crecimiento óseo del niño para que su mandíbula inferior crezca un poquito más rápido y “alcance” al hueso de arriba. Con el tiempo, esto ayuda a armonizar la mordida (los dientes de abajo y arriba encajarán mejor) y a mejorar también la apariencia facial (el perfil del niño se ve más equilibrado).
Principales ventajas del tratamiento con bionator
- Previene tratamientos más invasivos en la adolescencia.
- Armoniza el perfil facial.
- Mejora deglución, respiración y fonación.
- Es removible y cómodo.
- Refuerza la autoestima del niño.
¿Cómo funcionan los bionators?
El Bionator está hecho de una combinación de acrílico (una parte rígida de resina) y alambre metálico. La parte de acrílico suele apoyarse en ciertos dientes posteriores y en el paladar, y sirve para sujetar la mandíbula en la posición deseada. Además, este acrílico puede cubrir algunas superficies de dientes para controlar cómo van erupcionando los dientes definitivos nuevos.
Por ejemplo, a veces se deja acrílico entre los dientes superiores e inferiores de tal forma que ciertos dientes no choquen libremente, con ello podemos influir en que no salga una sobremordida muy profunda (cuando los dientes de arriba cubren demasiado a los de abajo) o incluso ayudar a cerrar una mordida abierta.
Por su parte, los alambres metálicos actúan como ganchos alrededor de algunos dientes anteriores para mantener el aparato en su sitio y aportan flexibilidad para poder colocar y quitar el Bionator con facilidad. El aparato se fabrica a medida en el laboratorio, adaptado a la boca de cada niño y a la posición mandibular que queremos lograr.
Su eficacia se basa en tres principios:
- Guía del crecimiento mandibular.
- Reeducación funcional (lengua, labios y musculatura).
- Prevención de maloclusiones futuras gracias a la intervención en la etapa de crecimiento.
Tipos de bionator
Existen diferentes tipos de Bionator, aunque las variaciones no cambian el hecho de que todos funcionan bajo el mismo principio básico. En la práctica, podríamos hablar de tres grandes variantes de Bionator en función del problema de mordida:
- Uno sería el “Bionator estándar” o básico, pensado para casos típicos de mandíbula inferior pequeña (Clases II) – este es el más común y el que he descrito hasta ahora.
- Luego tendríamos un Bionator modificado para mordidas abiertas, a veces llamado “Bionator de protección” o incluso Bionator de California en algunos textos, que incorpora cambios en la forma del acrílico y los alambres para ayudar a que el niño cierre esa mordida abierta (por ejemplo, posicionando la lengua más arriba y permitiendo cierto movimiento vertical de los dientes posteriores)
- Y finalmente, existe un Bionator inverso o de reversión, utilizado en casos menos comunes en ortodoncia interceptiva, que sirve para cuando el problema es el opuesto – es decir, niños con la mandíbula inferior hacia delante (Clase III). Este último aparato en realidad invierte la filosofía: busca frenar el crecimiento mandibular y/o estimular el del maxilar superior, y su diseño es diferente (por ejemplo, la forma en que encaja la mandíbula en el acrílico se modifica para que la posición inducida sea ligeramente hacia atrás en lugar de hacia delante).
Diferencia de bionators con otros aparatos funcionales
Dentro de la ortodoncia funcional, existen varios dispositivos. Aunque a veces los padres piensan que todos son iguales, cada uno tiene un objetivo específico. Aquí te dejo una tabla comparativa para que sea más fácil entenderlo:
| Aparato | Objetivo principal | Edad recomendada | Ventajas | Limitaciones |
| Bionator | Estimular crecimiento mandibular y reeducar funciones orales. | 7-12 años (en crecimiento activo). | Ligero, cómodo, mejora estética facial y funciones. | Requiere alta colaboración y uso de horas indicado. |
| Activador | Corregir discrepancias entre maxilar y mandíbula. | 7-12 años. | Muy eficaz en Clase II. | Más voluminoso y menos cómodo que el bionator. |
| Twin Block | Avance mandibular progresivo. | 8-13 años. | Muy efectivo, permite hablar y comer con él. | Adaptación inicial más lenta, algo más aparatoso. |
| Rejilla lingual | Corregir hábitos como interposición lingual o succión digital. | 6-10 años. | Sencilla, eficaz en hábitos. | No corrige relaciones óseas, solo el hábito. |
A lo largo de mi trayectoria como ortodoncista, he tratado a muchos niños con mandíbula retraída, mordida profunda o respiración oral. Lo que más me gusta del bionator es que no solo corrige la mordida, también ayuda a que el niño respire mejor, hable con más claridad y mejore su perfil facial, algo que buscamos desde la ortodoncia infantil integral. Es un aparato discreto y sencillo, pero con un gran poder transformador cuando se usa en el momento adecuado.
Pide tu cita en Ceodent y te explicaremos si el bionator es la mejor opción para tu hijo. Con un diagnóstico precoz y un tratamiento adaptado, podemos marcar la diferencia en su sonrisa y en su calidad de vida.

La doctora Sara Hawkins es licenciada en odontología y ortodoncista de categoría Invisalign Diamond Provider. Actualmente es directora médica en Clínica dental CeoDent en el Barrio de Hortaleza de Madrid donde atiende consultas privadas. La doctora es Miembro de la Sociedad Española de Ortodoncia y la Asociación Española de Especialistas en Ortodoncia. Sara es una apasionada de su trabajo, y se mantiene constantemente actualizada en su campo para ofrecer un servicio odontológico de primer nivel.

